Cómo ahorrar energía con tu caldera
La caldera es uno de los sistemas que más energía consume en un hogar, especialmente durante el invierno. Sin embargo, con pequeños ajustes y un mantenimiento adecuado, puedes reducir tu factura hasta un 20% sin perder confort.
1. Ajusta la temperatura correctamente
No es necesario que la caldera funcione a máxima potencia. Para calefacción, una temperatura de entre 50°C y 60°C es suficiente. Para el agua caliente sanitaria (ACS), entre 45°C y 50°C evita quemaduras y ahorra energía.
2. Purga los radiadores al menos una vez al año
El aire acumulado en los radiadores dificulta la circulación del agua caliente, obligando a la caldera a trabajar más. Purga los radiadores (con la calefacción apagada) hasta que salga agua sin aire.
3. Programa el termostato
Reduce la temperatura cuando duermas o estés fuera de casa. Un termostato programable o inteligente puede ajustar automáticamente la temperatura y supone un ahorro del 10-15%.
4. Revisa el aislamiento de tuberías
Las tuberías de agua caliente que atraviesan espacios sin calefacción (garajes, falsos techos) pierden calor. Aislarlas con espuma de polietileno es barato y sencillo.
5. Mantenimiento anual obligatorio
Una caldera sucia o mal ajustada consume más energía y puede ser peligrosa. Con el mantenimiento anual (incluido en muchos seguros de hogar o con empresas autorizadas como EIFAGAS) se limpian los quemadores, se revisan presiones y se optimiza la combustión.
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